¡Alma y Palabra Celebradas! El Gremio Poético Colombiano exaltó la voz única de la facatativeña Clara Elena Sierra Cárdenas, otorgándole la prestigiosa medalla «Maruja Viera» y el Premio Nacional de Poesía 2025. La noche del pasado 22 de febrero de 2025, resonó con versos en la Biblioteca Nacional de Bogotá, donde se reconoció la sensibilidad y el talento excepcional de Clara Elena Sierra Cárdenas. Su obra nominada, que incluye el conmovedor «Verso Dorado» – el poema indigenista «Sibyn» (Origen en lengua Muisca) perteneciente a su poemario «Calle la Jeta» también distinguido como Mejor Libro Poético Nacional en 2022 –; ha sido merecedora de este importante galardón. Este premio es un vibrante homenaje a la fuerza evocadora de su poesía, que ilumina la riqueza ancestral y la profunda diversidad cultural de Colombia. Cabe destacar que este significativo poemario fue concebido desde la editorial Tinta Salvaje, ubicada en la hermosa ciudad de Frutillar, Chile, bajo la dedicada dirección de su editor, Manuel Pozo.¡Unidos en la celebración de la poesía que trasciende fronteras!
Únicas y trascendentales
Primeras protagonistas de Colombia En nuestra Catedra de hoy, continuaremos con el recorrido por la vida de las mujeres mástrascendentales en la historia de Colombia. En esta ocasión conoceremos quienes fueron lasprotagonistas del liderazgo social, político y que dio inicio a la construcción y transformaciónde nuestro país. Primeras protagonistas de Colombia María de los Ángeles Cano Márquez Primera Mujer Activista, Socio-Política en Colombia Primera Mujer Activista, Socio-Política en ColombiaNacida en Medellín en 1887, provenía de una familia culta y humanista de educadores, periodistas,artistas, músicos y poetas de firmeza radical, tanto por parte de su padre, don Rodolfo, como de sumadre, doña Amelia. María fue una autodidacta que siguió el pensamiento independiente y libre desu padre, quien la orientó en su formación primaria.Sus primeras incursiones públicas empiezan con su vinculación al movimiento literario de principiosde los años 20, en Medellín. Junto a destacados intelectuales librepensadores, integra la tertuliaCyrano, que posteriormente, publica una revista con el mismo nombre y de la cual, es la únicacolumnista femenina. Su transición del romanticismo intimista a la proyección social de sus inquietudes vitales, seaprecia, a partir de su interés por lograr que los obreros accedieran a la lectura. En marzo de 1924expresó su anhelo de abrir una biblioteca popular gratuita; convocó a periódicos y librerías a donarmateriales, y en mayo, ya tenía organizado este servicio en la Biblioteca Municipal e invitaba a losobreros a que «…gustéis conmigo el placer exquisito de leer».Así, comenzó su aproximación a la vida de los artesanos y gentes pobres de la ciudad, que enmayo de 1925, la proclamaron Flor del Trabajo, una de las formas pintorescas de la época, através de las cuales, se exaltaba a las mujeres en los eventos populares.De esta manera, inició el ciclo de su vida pública, caracterizada por una intensa actividad en favorde los trabajadores, y en cuya primera etapa incluye, desde visitas a los centros fabriles, hastaarduas labores de organización en comités y comandos populares. Con el traslado de un grupo deobreros de la Tropical Oil Company, de Barrancabermeja a la cárcel de Medellín, realizó su primeraintervención pública, en una manifestación donde reclamó justicia para los presos sociales.Posteriormente, junto con el ex presidente de la república, Carlos E. Restrepo, llevó la palabra enuna multitudinaria movilización contra la pena de muerte y en defensa de las libertades públicas.Con su vehemente intervención, irrumpió ante la opinión pública nacional. En una pequeña ciudad,como lo era entonces Medellín, en la que la defensa de la moral provocaba plebiscitos para hacerretirar de una vitrina a la Venus de Milo, aparece esta ágil y menuda mujer de 38 años, que setoma las calles y plazas, en nombre de la libertad y la igualdad, dispuesta a enfrentar al represivorégimen hegemónico conservador, a luchar contra la ignorancia y la explotación de los asalariadosy contra la voracidad de las compañías americanas.En 1926 trabajó en la preparación del III Congreso Nacional Obrero, para lo cual, realizó unaextensa gira por la vía Medellín – Ibagué, en compañía de su pariente, el dirigente socialistaTomás Uribe Márquez. En Bogotá, el Congreso obrero la elige directiva del mismo, así como aquienes continuarían siendo sus compañeros de lucha, ese Congreso la proclamó, también, Flor del Trabajo de Colombia y ella asumió el compromiso de laborar por el Partido SocialistaRevolucionario.La huelga de las bananeras fue reprimida violentamente en noviembre de 1928, y produjo unamasacre de obreros. La represión desatada llevó a María a prisión, junto con sus compañeros enMedellín. Estos hechos, así como la recesión de 1930, incidieron en la extinción de labores delCongreso Obrero Nacional y al fraccionamiento del PSR. Las confrontaciones internas en elsocialismo y el trato de que fue objeto, la marginaron de la lucha social; y a partir de 1930, sevinculó como obrera a la Imprenta Departamental de Antioquia, y luego, pasó a servir en laBiblioteca Departamental. Posteriormente, se hundió en el absoluto silencio, mientras en su ciudadse cuidaba con rigor a las hijas de familia para que no acabaran convertidas en temidas “MaríasCanos”, término acuñado para denominar a las jóvenes rebeldes. María Cano murió en Medellínen 1967. Esmeralda Arboleda CadavidPrimera Mujer Senadora de la República en Colombia Esmeralda Arboleda fue la primera mujer Senadora de la República en la historia de Colombia (de1958 a 1961). Miembro del Partido Liberal. Lideró el movimiento sufragista en Colombia junto a sucompañera Josefina Valencia Muñoz. Nació el 07 de enero de 1921 en Palmira, Valle del Cauca. Fue una las siete hijas del matrimonio conformado por el payanés Fernando Arboleda López y la antioqueña Rosa Cadavid Medina. Realizó sus estudios de primaria en el colegio de La Enseñanza de la ciudad de Pereira, donde no había más estudio que el comercio. Decidió entonces marcharse a Bogotá a estudiar bachillerato en el colegio las señoritas Casas. Ella había iniciado esa lucha al tomar la decisión de estudiar la profesión que siempre le interesó y para la que, desde muy temprana edad, su madre le descubrió aptitudes: "Esa niña tan alegadora y discutidora, no puede ser más que abogada". En 1939 ingresó a la prestigiosa Facultad de Derecho la Universidad del Cauca, convirtiéndose en un desafío, según ella, ser la primera mujer que seguía una carrera universitaria en el país. Esa experiencia se convirtió, a la postre, en algo nuevo e interesante para Esmeralda Arboleda, quien recuerda que tuvo magníficos compañeros y profesores que al principio le ponían cortapisas para ver si era capaz. Además, tuvo que combatir las concepciones de parientes y amigos que no veían con buenos ojos que una joven estudiara y, lo que era peor, que estuviese rodeada de hombres todo el día. Sin embargo, su brillante desempeño académico logró cambiar esas actitudes a su favor. Después de graduarse, Esmeralda Arboleda trabajó como abogada en la defensa de los obreros del Ferrocarril del Pacífico, demandando sus prestaciones. Primero tuvo una oficina en Cali, y luego la trasladó a Bogotá donde decidió trabajar en la política por la mujer. Estas lides no eran ajenas para ella, por cuanto ya desde la universidad había empezado a vincularse a distintos