Colombia lloró y despidió con dolor e indignación, al senador y precandidato presidencial por el Partido Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay.

Las balas asesinas del odio petrista, acabaron con la vida del máximo opositor al gobierno del HP Gustavo Petro. La voz firme, implacable e invencible que, desde el Senado de la República, confrontó, debatió y denunció con altura, respeto y argumentos, el mal gobierno, el odio, la corrupción y las mentiras del narco gobierno comunista que hoy dirige el país; fue silenciada para siempre, sin que las autoridades aún hayan presentado resultados, sobre los responsables políticos e intelectuales de éste magnicidio que conmovió a todo un país.

De los culpables o autores materiales de este crimen de Estado, se sabe que 6 de ellos, aparentemente, están privados de la libertad y procesados por este hecho; pero, de los autores intelectuales, responsables políticos, instigadores y determinadores de éste magnicidio, aún no se sabe nada, sólo que hubo unos movimientos, mensajes, instrucciones, comportamientos y acciones que provocaron, indujeron, presionaron, motivaron y empoderaron a los sicarios, para que materializarán el atentado que acabó con la vida de un hombre que soñó y luchó, por un país libre, seguro y en paz.

Pero, ¿quién es el responsable del magnicidio de Miguel Uribe Turbay?, esa es la pregunta que todos nos hacemos y que a la fecha, la fiscalía petrista aún no ha querido responder, por andar ansiosa, obstinada, angustiada y obsesionada en perseguir, enjuiciar, encarcelar y aniquilar al precio que sea, a los miembros y dirigentes del partido Centro Democrático en el país, mientras los corruptos y bandidos de la izquierda colombiana, siguen andando campantes por el país y por el mundo, evadiendo la justicia, despilfarrando el dinero de nuestros impuestos en drogas, travestis y prostitutas; favorecieron el clientelismo en las entidades del Estado, etc, etc, etc, en resumen, viviendo sabroso en el gobierno del cambio.

Mientras el HP de Gustavo Petro crea a diario cortinas de humo y falsas hipótesis, en torno al asesinato de Miguel Uribe Turbay, con el único fin, de desviar la atención en las investigaciones del caso, los colombianos ya analizaron y se dieron cuenta que detrás del magnicidio de Miguel Uribe Turbay, hubo alguien con poder, dinero y odio, que hizo lo propio e incitó a que esto tuviera un fatal desenlace.

Mandar borrar de la historia de Colombia, a los congresistas que no apoyen las reformas del cambio en el congreso de la república; empuñar una espada y declararle la guerra y la muerte a los colombianos que piensen diferente al gobierno actual; intimidar y atacar de manera directa, a miembros de la oposición, mediante trinos, redes sociales y bodegas virtuales progresistas; negar más de 20 solicitudes de reforzamiento en el esquema seguridad, para el precandidato de oposición, posteriormente asesinado; estigmatizar con odio visceral a los miembros de la oposición, desde tarimas presidenciales; reunirse de forma inexplicable y clandestina, con capos del narcotráfico acusados de magnicidios a precandidatos de oposición en Manta Ecuador, según informes de autoridades en ese país, entre otros, parecen ser indicios de que, ese presunto responsable político de la muerte del precandidato presidencial de la oposición, está entre nosotros y no en Abudhabi, Croacia, Francia, Uruguay, Centroamérica, Latinoamérica o EE.UU, tal y como lo afirman desde la Casa de Nariño.

Gustavo Petro, cuando desatas el odio, alguien aprieta el gatillo.

Juzguen ustedes.

Miguel, tus ideas y tú legado, jamás será borrado de la historia de Colombia.

Te recordaremos por siempre, descansa en paz.