Tradición musical por siempre.
El municipio de Útica en Cundinamarca, no solo es reconocido por su clima cálido, su entorno natural, su agricultura o por ser un destino ideal para el ecoturismo, también sobresale por el talento y la calidez humana de quienes nacieron en esta hermosa tierra; Heriberto Rangel es uno de ellos, un hombre que desde muy joven, supo mezclar las vivencias y el trabajo duro del campo, con los sonidos típicos de la región y una voz muy potente, para que se escuchara por todos los rincones del departamento.
Durante toda su vida, Don Heriberto ha trabajado con el corazón y con mucha tenacidad, la misma con la que ahora pregona sus experiencias junto a su agrupación Rangel y Giraldo, un grupo conformado por Don Giraldo Gómez de 63 años y su hijo de 31, unos músicos muy cundinamarqueses que suenan a pura música guascarrilera.
Rangel y Giraldo, nació como un grupo más de vereda, de esos que alegraban las fiestas y bailes populares en el municipio y todo gracias a ese amor de Don Heriberto por la música que, sin saber, llevaba en su cabeza desde que era un niño y la cual aprendió a hacerla de manera autodidacta, con una guitarra que su madre le compró en Facatativá, en tan solo $15 de la época.
Don Heriberto, a sus 81 años de edad, respira y vive por la música, su voz suena a guascarrilera y las coplas y los versos, le salen con tanta naturalidad que parecen entonadas por cualquier artista famoso del género.
Hablamos con Don Heriberto en su casa de descanso en Tocancipá y en medio de guitarras, tiples y guacharaca, nos contó cómo la música ha sido la mejor terapia para sanar su cuerpo y su alma, mientras, en el escenario, llena de vida y alegría el corazón de su amado público.
Periódico Identidad Propia: ¿De dónde nace su gusto y pasión por la música campesina?
Heriberto Rangel: Desde muy pequeño, esta era la música que se escuchaba desde niño, hacia los años 50; merengue campesino, paseos y rumba criolla.
P.I.P: ¿Por qué la guascarrilera es el género de su preferencia?
H.R: Por la misma razón, que desde niño era la que se escuchaba en aquel entonces, junto con la música colombiana como de Silva y Villalba y Garzón y Collazos. Mi gusto se inclinó más por los corridos y rancheras, que son el origen de la música guascarrilera.
Don Heriberto y su agrupación, tienen en su repertorio cerca de 200 canciones, entre ellas, cuatro temas inéditos de su autoría titulados: “Viva Útica”, “El Pobre Panelero”, “La Posible Avalancha” y “Homenaje a mi Esposa”
P.I.P: ¿Cuál es la fuente de inspiración en sus composiciones?
H.R: Las vivencias cotidianas, porque las vuelvo canción como un homenaje para el recuerdo, siempre busco que mis composiciones sean versos en rima como un poema.
Don Heriberto, siempre fiel a su esencia y sus principios campesinos, ha forjado un camino entre la música guascarrilera y su conjunto, apunta de talento, perseverancia y disciplina.
P.I.P: ¿Cuál es su sueño más grande en la música?
H.R: Anteriormente cuando sólo existía la vitrola y música de cuerda, era mi pasatiempo favorito tocar en las fiestas de las veredas de Útica y en la fiesta del campesino. Hoy en día lo hago para distraerme y recordar viejos tiempos y para alimentar el alma y el espíritu; pero también sueño que, con la modernidad, pueda estar en las redes sociales para que mi música llegue a mucha gente.
Don Heriberto y su trío musical Rangel y Giraldo, están radicados en la Vereda La Fuente del municipio de Tocancipá, lugar donde continúan en la escena musical, dando a conocer todo su talento y su música.
Con pasión, sentido de pertenencia y ejemplo de superación, Don Heriberto y su agrupación, seguirán cantando sus historias de vida, amor y romanticismo, con su estilo particular… ¡De Útica para el mundo!