Desde hace 40 años, Colombia no vivía una catástrofe como la que ocurrió el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 am; a esa hora, la tierra se sacudió en el pacífico colombiano, produciendo un terremoto de 7.4 grados en la escala de Richter, siendo San José del Palmar en Chocó, su epicentro. Ciudades como Cali, Pereira, Armenia, Manizales, Quibdó y más de 400 municipios en 15 departamentos de todo el país, quedaron afectados e inmersos entre los escombros y el dolor de una tragedia que hoy, una vez más, enluta a todo Colombia.
Muchos, por desconocimiento o por falta de interés, no dimensionamos la magnitud de una catástrofe como la que estamos viviendo y mucho menos, lo que debemos hacer para salvaguardar nuestras vidas en caso de que se vuelva a presentar.
Un terremoto puede durar solo unos segundos y lo que hagas durante este tiempo, puede marcar la diferencia entre salir ileso o poner tu vida en riesgo. Lo más importante es entender que la mayoría de las personas, no resultan heridas por el movimiento telúrico, sino por los objetos que caen al piso, los vidrios que se rompen y las malas decisiones tomadas por el pánico. Por eso, hoy te compartimos las recomendaciones más importantes que nos ha brindado la Defensa Civil Colombiana seccional Facatativá y que todos deberíamos conocer:
- Agáchate, cúbrete y sujétate. Si estás dentro de un edificio, no corras inmediatamente hacia la salida, mejor busca una mesa o un escritorio resistente, colócate debajo protege tu cabeza y tu cuello con tus brazos. Si no tienes una mesa cerca, ponte junto a un muro estructural interior o columna de amarre y protege tu cabeza; mantente en esa posición hasta que el temblor terminé.
- Aléjate de todo lo que pueda caer al piso. Ventanas, espejos, lámparas, bibliotecas, pantallas, repisas y muebles altos, todos representan un riesgo mucho mayor que el propio movimiento del suelo. Si tienes tiempo para moverte unos cuantos pasos hacia una zona más segura, hazlo cuidadosamente.
- No uses ascensores. Aunque el edificio tenga energía, un ascensor puede detenerse por un corte eléctrico o sufrir daños durante el sismo. Siempre usa las escaleras, pero únicamente cuando el movimiento telúrico haya terminado y sea seguro evacuar.
- Si estás en la calle, busca un espacio abierto, aléjate de edificios, postes, árboles, muros, bardas y cables eléctricos; muchos accidentes ocurren por objetos que caen desde las fachadas O balcones durante un terremoto.
- Si vas manejando, mantén el control de tu vehículo, reduce la velocidad poco a poco y detente en un lugar seguro. Evita estacionarte debajo de puentes, túneles, pasos elevados, árboles grandes o cables de alta tensión, mejor quédate dentro del automóvil hasta que el movimiento termine.
- Cuando deje de temblar, no bajes la guardia. Después de un terremoto fuerte, pueden presentarse réplicas; antes de regresar a cualquier edificación, revisa y verifica que no hayan daños importantes. Sí percibes olor a gas, escuchas una fuga o ves cables eléctricos caídos, aléjate inmediatamente y repórtalo a las autoridades u organismos de socorro.
Ten lista una mochila o morral de emergencia. Muchas familias pierden minutos muy valiosos, buscando documentos medicamentos o una linterna. Una mochila con agua, botiquín, una manta, baterías, un silbato, cargador portátil, luz química, copia de documentos importantes y medicamentos básicos, puede hacer una enorme diferencia durante la emergencia.
Y una recomendación final, habla de este tema con tu familia antes de que ocurra un terremoto, decidan un punto de encuentro o reunión y quién va a ayudar a los niños pequeños, a los adultos mayores o a las mascotas y practiquen qué deben hacer. En una emergencia no siempre hay tiempo para pensar, normalmente actuamos como lo hemos practicado; nunca podremos evitar un terremoto, pero sí podemos prepararnos mejor para enfrentarlo.