Catedral de Nuestra Señora del Rosario

La Catedral, pertenece a la Diocésis de Facatativá,   ha sido reconstruida varias veces debido a los sismos ocurridos en la región.  La construcción de este templo fue iniciada por Fray Gervasio García, el Mayordomo de Fábrica doctor Ignacio Osorio, en 1870 y   Fray Pedro Salazar, que, con gran empeño, la ayuda de la Congregación Agustina y de la comunidad en general terminaron la construcción del templo. La nueva iglesia se inauguró el 10 de agosto 1895; en la torre norte estaban las cuatro campanas obsequiadas por Enrique Torin.

Su terminado está basado en la pureza de las líneas arquitectónicas, en la simetría, en las proporciones; emplea elementos básicos de la arquitectura clásica: utilizaron en el interior y exterior del templo, algunas características de los estilos dórico, jónico; en los elementos de la construcción: frontones, cornisas, terminados en ventanas, balcones y puertas. Se caracteriza por la sobriedad, el orden, la claridad y la sencillez.

En su interior predominaba lo arquitectónico sobre lo decorativo. Sus doce columnas distribuidas a lado y lado formaban la nave central, rematadas éstas con capiteles de estilo dórico, con simetría, elegancia y sobriedad que desembocaban en el altar mayor; con naves laterales, que servían para los altares dedicados al Señor y a la devoción de la Virgen y santos en general.

Había énfasis sobre los efectos lumínicos. Los arcos que salían de las columnas enmarcaban el cielorraso de la nave central. Predominó la horizontalidad que daba sensación de equilibrio. Al ingreso del templo en la segunda planta, estaba el coro, donde se encontraba el órgano mayor.

Está construida en piedra; la fachada descansa en un atrio de piedra. Su parte exterior tiene estilo romano neoclásico y el interior de estilo griego. Debido al terremoto de 1967 el obispo Monseñor Raúl Zambrano Camader la mandó reconstruir en un estilo moderno, conservando el estilo clásico y peculiar en sus paredes interiores y exteriores; se desmontaron parcialmente las torres, las columnas interiores, la cubierta y el frontón que remataba la fachada, para iniciar una completa renovación. Se abrió el concurso entre ingenieros y arquitectos.

La firma Copre-Triana ganó el concurso que interpretó cabalmente el significado que se le quería imprimir; de “Cercado Fuerte al final de la Llanura” lugar de recreo, fortaleza y oratorio que utilizaban los moradores muiscas. Esta concepción arquitectónica se hizo coincidir con el escudo de la Diócesis, que el primer obispo Monseñor Raúl Zambrano Camader de Facatativá.

En mayo de 1969 se depositaron en la catedral los restos del facatativeño Coronel José Cornelio Borda Sarmiento, repatriados del Perú. La catedral después de su restauración se abre nuevamente a los feligreses en 1971. La edificación en la actualidad se encuentra en muy buen estado de conservación, posee una colección importante de piezas religiosas y las tumbas de los Obispos Monseñor Raúl Zambrano Camader, Monseñor Hernando Velásquez Lotero y Monseñor Luis Antonio Nova Rocha. En la actualidad el obispo es Monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla {administrador apostólico}

Iglesia Nuestra Señora del Rosario 1920

Fray Gervacio Garcia

Fray Pedro Salazar

El Palacio Episcopal

 Está a la derecha de la catedral; ocupó el lugar donde estaba antiguamente la iglesia, finalizada su construcción en 1895  hasta 1962,  fue la sede de la parroquia de la Virgen del Rosario regentada por la Comunidad Agustina (despacho parroquial, la casa de la comunidad)  y se convirtió en el Palacio Episcopal, sede del Obispo de la Diócesis de Facatativá, es una edificación complementaria de la catedral, una construcción esquinera de dos plantas;  con cubierta en teja de barro y  alero semicircular

Sobre el atrio en la primera planta, la fachada está cubierta en piedra labrada, donde se destaca un gran portón de madera, enmarcado en un pórtico de la misma piedra; con cuatro ventanas de madera ubicadas sobre sus correspondientes antepechos; en la segunda planta sobre el pórtico, un balcón de barrotes de hierro que hace de tribuna central, al cual se accede por una de las cinco puertas ventana que son de madera.

En general, el decorado de la fachada principal es muy austero, sobre las ventanas de la segunda planta, presentan unos pequeños frontones a manera de cornisa y en las de la primera planta, algunos labrados en la piedra; la fachada está subdividida en tres espacios, demarcados de arriba hacia abajo por figuras de cubos, tanto en los extremos como en la zona delimitada por el portón y el balcón. La fachada por la carrera 2ª, es muy simple y plana, hacia la esquina es de dos niveles y en una adición posterior a tres.

                    

Palacio Episcopal.