La trágica muerte de una niña que, en diciembre de 1973, al salir de una alcantarilla para ir a recoger un regalo tirado en el piso y soñando con que fuera una muñeca, cuando no era más que una caja vacía, terminó arrollada por una tractomula en una fría calle de Bogotá; cambió para siempre la vida, el alma y el destino de Jaime Jaramillo Echeverri o Papá Jaime, como más medio planeta lo conoce, el hombre más querido e importante para la niñez colombiana y el papá más grande del mundo, en los últimos tiempos. Nació en Manizales en enero de 1956, es Ingeniero Geofísico y de Petróleos y, desde que miró por última vez los ojos de aquella inocente niña, antes de que Ella muriera, supo que su misión y su propósito, de ahí en adelante, ya no era sólo el de extraer el petróleo que yace en el fondo de la tierra, sino también, buscar y rescatar a los niños de las alcantarillas, para darles un hogar digno dónde vivir, alimento, atención médica y sobre todo, mucho amor. Papá Jaime, tiene más de 100 mil hijos, 300 mil nietos, 80 mil bisnietos y 27 tataranietos; todos ellos provenientes, descendientes y pioneros, desde hace más de 38 años, de la Fundación Niños de los Andes, institución de la cuál es su célebre fundador y director. Sobrevivió a un accidente en parapente, escaló el Himalaya, fue amigo personal de la madre Teresa de Calcuta y del Papa Juan Pablo II; ha visitado más de 70 países, a los que ha llevado con humildad y orgullo su obra, su mensaje y su ejemplo paternal. En la actualidad, es uno de los más afamados conferencistas internacionales, motivador, escritor, inspirador de paz y maestro de Yoga, meditación y retiros espirituales. En este mes del padre, homenajeamos a Jaime Jaramillo Echeverri o Papá Jaime, nuestro invitado VIP, en esta edición.
Legado inmortal de Papá Jaime
“Padre no es el que engendra, sino el que cría con amor, protección, dedicación y ejemplo”, así reza el dicho popular y eso es lo que precisamente, Jaime Jaramillo Echeverri, ha venido cumpliendo al pie de la letra, desde hace más de 50 años, con sus miles de hijos que no engendró, pero que sí adoptó, cuidó y crio, sin importar su pasado ni las condiciones en que los encontró, solo con el propósito de darles un hogar, educación, que redescubrieran sus vidas y aprendieran a soñar sin límites. Por ello, Papá Jaime es la representación viva de lo que significa el auténtico amor paternal hacia los hijos y más aún, cuando sus pequeños, estuvieron viviendo debajo de la tierra y en los túneles de las alcantarillas que atraviesan Bogotá. Jaime no solo es el papá más admirado del mundo, también es el extraordinario esposo de su amada Elizabeth; el incondicional y tierno padre de Esteban y Alejandra y el verdadero héroe de sus nietos Agustina, Ignacio, Baltazar y Simone. Es alegre, tranquilo, apacible, carismático, sencillo, bondadoso, Leal, disciplinado, amoroso, amable y virtuoso. Ama la naturaleza, el bucear, trotar, jugar tenis, hacer parapente, comer bandeja paisa y escuchar todo tipo de música. Para Papá Jaime inspirar, motivar y dar ejemplo son la clave esencial del éxito, y el miedo, el tiquete directo hacia el fracaso; de igual forma, asegura con total convicción, que la gratitud, la pasión, el amor, la Fe y servir a los demás incondicionalmente, son la mejor medicina para sanar y transformar la mente, cuerpo, y espíritu. Conversamos con Papá Jaime sobre su vida, obra, liderazgo y el legado social que deja a nuestro país, y en el mundo. Conozcamos más de Papá Jaime Jaramillo, el arquitecto de los sueños, el empresario de la felicidad, el inspirador de la paz, el defensor de la vida y el Papá más grande y con más Identidad Propia en la niñez colombiana.
Periódico Identidad Propia: ¿Cómo y cuándo inició su labor de ser “Papá Jaime” en las alcantarillas de Bogotá?
Jaime Jaramillo: Era el 18 de diciembre del año 1973, Yo venía caminando por la calle, pasó un carro, del carro cae una muñeca al piso; los niños de la calle estaban allí jugando, salen corriendo y una niña levanta la caja de la muñeca. Cuando ella me estaba mirando feliz, yo la miraba, se sonreía y por estarme mirando, no se dio cuenta que venía una tractomula a gran velocidad, golpea a la niña, cae al piso, frena en seco, se viene el remolque hacia adelante y con esas ocho llantas, envolvió, arrastró y aplastó a la niña contra el pavimento. Cuando Yo veo que aquella criatura de la calle muere y veo que la caja estaba vacía, que murió por una caja de una muñeca vacía, en ese momento yo entendí cuál era la misión mía en este mundo, cuál era esa señal divina que me estaba diciendo: “Por aquí es el camino”. Con todo el frío en el alma, el dolor, el vacío que uno puede llevar en el corazón, salí y compré cien regalos de a peso, en el Almacén Tía de la calle 23 con novena., Y un disfraz de Papá Noel. Ya disfrazado de Santa Claus, salí a repartir regalos a los niños. Yo venía caminando con ese bulto de regalos, y se me acerca un niño, Raulito y me dice: “¿Usted es Papá Noel?” y le dije: “Sí, Yo soy Papá Noel”, y como Santa Claus no existe para los niños de la calle, sí que menos para uno que vive en esas alcantarillas, en medio de excrementos humanos, ratas y oscuridad; cuando Yo le dije: “Sí, yo soy Papá Noel”, El salta feliz encima de mis hombros y empieza a silbar: “Hey, hey, vengan, vengan, aquí está Papá Noel” y en un momentico, brotaron de la tierra más niños que regalos. Desde ese instante, nació lo que hoy en día es La Fundación Niños de los Andes, por la cual han pasado ya más de 100.000 niños y niñas, que, viviendo en la depresión, drogadicción, sufrimiento e intenso dolor, redescubrieron sus vidas y encontraron esa alegría de vivir, cuando dan lo mejor de ellos a los demás.
P.I.P: ¿Cuántos niños encontró, desde ese primer momento en las alcantarillas de Bogotá y cuántos pueden existir hoy en día, si es que existen?
J.J: Hemos rescatado de las alcantarillas y de las calles, a más de 100.000 niños y niñas que ya están bien. En este momento, todos los niños, niñas y bebés que vivían en las alcantarillas, los hemos recogido y ya no existen, sólo hay en las calles, debajo de los puentes y ya no son niños, sino que la mayoría, ya pasaron sus 18 años y eligieron seguir viviendo en las alcantarillas. Pero, las alcantarillas ya quedaron limpias totalmente.
P.I.P: ¿Qué razones cree usted, motivaron a esos niños para que cayeran en el infierno de las calles y las alcantarillas?
J.J: Esos niños son fruto del desamor. No es que hayan sido niños que no tenían dinero. No, no es de pobreza, es la falta de comunicación entre padres e hijos, la falta de amor, la falta de escuchar amorosamente a ese hijo sin juzgarlo, sin etiquetarlo y cuando lo escuchas, desciendes a ese corazón y lo puedes inspirar a aquel cambio. Entonces, las razones son, obviamente: no escuchar, otra es la pobreza, otra el maltrato, el abuso, la tortura, etc. Muchas veces la gente cree que es el maltrato físico, pero hay otro maltrato que es más poderoso, el maltrato verbal; la lengua, apreciado Damián, no tiene huesos, pero golpea más duro que el hueso de un elefante, por eso es tan importante cómo nos comunicamos con nuestros hijos, con nuestros seres queridos y aún más, con nosotros mismos.
P.I.P: ¿De qué se trata la campaña “La magia de hacer actos de amor”?
J.J: Son 21 días haciendo actos de amor diferentes. Un día es el chef del amor, otro día es hacer realidad los sueños a la gente, otro día es no juzgar, criticar, calumniar, enjuiciar, sino apoyar, elogiar; otro día es no comer, ayunar y compartir tu comida con alguien que tiene hambre. Para mayor información ingrese a www.papajaime.com
P.I.P: ¿Qué llamado le haría Papá Jaime a las instituciones del Estado y al gobierno de turno, para evitar que un niño o niña, caiga en ese infierno de las drogas, el abandono, la guerra o las alcantarillas?
J.J: Desafortunadamente, en este momento, la campaña que está haciendo el gobierno actual, es el de desinstitucionalizar a las fundaciones como las nuestras. Nosotros en la sede de Manizales teníamos 160 niños y nos tocó bajar a 100. La invitación mía es a la solidaridad, a la compasión, a unirnos en vez de separarnos; porque tú no puedes reintegrar un niño a un hogar, donde su padre o su padrastro, lo maltrata, lo abusa o lo viola, después de estar en una fundación seis meses o un año, eso una locura, porque vuelve allá, lo vuelven a golpear, ¿y el niño qué hace? Se va de nuevo a la calle. Por eso es importante la educación, hay que invertir en educación y en valores, porque la educación es la herramienta más poderosa para lograr la paz, sin educación hay maltrato, hay abuso, hay corrupción, hay violencia, hay todo tipo de cosas.
P.I.P: ¿Cómo mantiene económicamente Papá Jaime ésta titánica labor por los niños de Colombia?
J.J: Los primeros años, era con el apoyo de mis viejos, y de la industria petrolera donde Yo trabajaba. Después se consolidó la Organización Niños de los Andes como una fundación sin ánimo de lucro, y ahí empezamos a recibir donaciones. Yo tengo un socio espectacular que del cielo manda en el momento exacto la ayuda necesaria, yo siempre le digo Negrito en vos confío y lo dejo en manos de él.
P.I.P: La labor que usted ha hecho, implica un desgaste en su salud física y emocional, después de todos estos años de estar buscando y rescatando niños en las alcantarillas, ¿Cómo está su salud y cómo ha logrado mantenerse activo hasta el día de hoy?
J.J: En estos 70 años, nunca me ha dado nada, ni una gripa, ni bronquitis, ni alergias, nada. Solo cuando tuve el accidente en parapente, que quedé más muerto que vivo, pero recuperé el gusto, el tacto, el olfato, la memoria, la sensibilidad, la visión, todo; porque todo se orquesta dentro de un plan divino y lo más importante es siempre estar experimentando gratitud, y visualizar creativamente que te vas a sanar. Pero si uno se empieza a quejar, el cerebro se pone en posición de ataque; la amígdala cerebral le manda una señal a la ínsula y la ínsula empieza a liberar cortisol, adrenalina, etc., inmediatamente el sistema inmunológico se baja al piso, ahí aparece la enfermedad. Cuando tú estás en gratitud, cuando tú ya no sientes miedo, porque el miedo es el que nubla el entendimiento, bloquea la razón y hace que una persona con miedo, haga cosas que nunca quiso ni hacer, ni decir, ni experimentar y por eso la gente se enferma.
P.I.P: Papá Jaime, ¿En algún momento pensó en renunciar a esta labor o siempre quiso seguir adelante?
J.J: Es que no hay forma de renunciar a la labor, porque cuando tú tienes hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, que para ellos lo más importante es su papá, así no sea biológico; cómo le dices a ellos: ¡No, ya renuncié, me canse de ser papá!, eso no se puede.
P.I.P: ¿Ha vuelto a las alcantarillas?
J.J: Si He vuelto a las alcantarillas. Y hace 3 años rescatamos a una pareja Marisol y Jhon que habían vivido prácticamente toda su vida allí, y tuvieron su proceso de desintoxicación y preparación para la vida, ya tienen su casa propia y su emprendimiento.
P.I.P: ¿Qué son los Viajes Espirituales de Papá Jaime?
J.J: Es viajar con propósito, no solo hacer turismo, sino descender a tu corazón para encontrar la magia de la paz interior, el amor y la alegría. Nosotros hacemos viajes en los chakras más poderosos de la tierra, en Egipto, en Indonesia, en Machu Picchu, en Mount Shasta, en diferentes sitios y en nueve días, yo desprogramo el cerebro subconsciente, su programación, y sus creencias limitantes que los hacen sufrir, y después pueden empezar a disfrutar la vida a plenitud. Pero no necesariamente tienen que estar deprimidos o enfermos, también sirven para personas que están felices, pero que quieren crecer, evolucionar, viajar con propósito y disfrutar el mundo desde otra óptica, desde otra dimensión.
P.I.P: Papá Jaime, sus talleres y charlas de meditación, no solo se pueden disfrutar de manera presencial, también se puede acceder a ellas a través de plataformas digitales, ¿De qué se trata su podcast de meditación virtual?
J.J: Nuestra gran meditación, todos los lunes 6:30 am, hora colombiana, en Instagram @papa.jaime Este maravilloso espacio, desde que arrancó la “plandemia”, y ya cumplimos seis años ininterrumpidos, haciendo esta meditación con frecuencia de onda cuadriaural, binaural o isocrónica y llevamos a través de la respiración y la visualización creativa, a que la gente encuentre su paz interior, la tranquilidad y la alegría de vivir, siempre con un tema diferente.
P.I.P: La Salud Mental en Colombia, se ha convertido en uno de los problemas que más preocupa a las autoridades por sus altos índices de mortalidad, debido a la depresión, el estrés, las preocupaciones, problemas económicos, etc. Desde su experiencia, ¿Cómo evitar que éstos episodios, desencadenen en nuestros niños, niñas y jóvenes, decisiones fatales o equivocadas para sus vidas?
J.J: Lo más importante es, si tú estás sufriendo depresión, de ansiedad, entra a la página www.papajaime.com donde encontrarás una serie de técnicas y meditaciones, para el manejo del estrés, que son herramientas simples pero muy poderosas.
Además, puedes complementarlas con esta serie de recomendaciones, Levántate temprano, busca el contacto con la naturaleza, ejercicio físico diario, recuerda sin dolor, sin resentimiento, sin sed de venganza que es el verdadero perdón, además de eso, el dar sin expectativa, y el realizar la magia de hacer actos de amor. Con estos consejos tan simples, y experimentando gratitud por lo que tienes, podrás empezar a vibrar en una frecuencia alta, liberaras serotonina, rompes la rutina, y la depresión empezará a desaparecer.
P.I.P: ¿Cómo hacer para que un niño no renuncie a sus sueños?
J.J: Cuando hay fe, pasión y amor, los sueños se hacen realidad; pero hay que inspirar a esos niños a que luchen por sus sueños, siempre hay una luz al final de la alcantarilla, si tienes el coraje de buscarla.
P.I.P: ¿Y qué deben hacer los padres de familia para estrechar los lazos de amor con sus hijos?
J.J: Yo le diría a los papás, que los padres son modelos, están en pasarela, desfilando las 24 horas del día. Todo lo que piensan, todo lo que dicen, todo lo que hacen, el niño lo repite y copia al modelo. Por eso es tan importante, ustedes como padres mirar si están inspirando a sus hijos en el amor, en soñar, en compartir actividades al aire libre, como el deporte, caminatas, y hacer cosas nuevas. Cuando tú como padre agradeces, en vez de quejarte y conviertes los problemas en oportunidades, ese será el modelo que tus hijos copian. En cambio, si tus hijos ven que ese papá todo el tiempo se queja, critica, calumnia, hace papel de víctima o de verdugo, ese modelo al copiarlo atraerá el malestar.
P.I.P: Papá Jaime, ¿Cuál es su sueño?
J.J: Mi sueño es dejar un legado a través de las charlas, las conferencias, los talleres, los libros, y los viajes espirituales con propósito, para que encuentren lo más importante que es, paz interior, amor y alegría, y luego la compartan con los demás, así puedan crecer, transcender y dejar huella.
P.I.P: ¿Qué reconocimientos o distinciones ha recibido por esta ejemplar labor en favor de la niñez en Colombia y el mundo?
J.J: Gracias a Dios y al trabajo que he hecho con mis niños de la fundación, he logrado obtener muchos premios, entre otros: Diez Ejecutivos Jóvenes de Colombia. Cámara Junior de Colombia en 1988; Rosa de Oro. Institución del año, España en 1989; Diez Mejores Ejecutivos del Mundo. Cámara Junior Internacional. Puerto Rico en 1990; Premio Mundial de la Paz y de la Justicia, año 1991; Honor al Mérito. Inglaterra en 1991; Embajador Mundial de la Paz. Seúl Corea del Sur en 2002.
P.I.P: ¿Papá Jaime tiene Identidad Propia en lo que ha hecho y lo que seguirá haciendo y por qué?
J.J: Claro, tengo Identidad Propia porque esta misión que he realizado durante estos 50 años en las alcantarillas, nadie lo ha hecho en el mundo entero, entonces eso se llama identidad. Cuando tú compartes tu sueño y vibras en esa misma frecuencia como lo hago con Ely mi mujer, pues eso crea una identidad.
P.I.P: ¿En dónde podemos contactar a Papá Jaime, para participar de sus conferencias, charlas, talleres, retiros espirituales y demás eventos?
J.J: Es muy fácil, entras a la página web www.papajaime.com, Ahí encuentras toda la información con respecto a las conferencias, los talleres, los retiros, los viajes con propósito, y las campañas que hacemos, etc., o si quieren, pueden contactarnos al número celular 3132213333.