En medio de la campaña sucia, mentirosa, difamada, corrupta, temeraria y llena de odio, que adelanta el narco gobierno comunista del Honorable Presidente Gustavo Petro y su heredero de la extrema izquierda en colombiana, en contra de quien defiende la democracia, la libertad, la institucionalidad, la seguridad, el bienestar y el orden; Colombia se prepara para emprender, en los próximos cuatro años, un nuevo camino enfocado en un mismo propósito, pero con dos destinos diferentes: El de la legalidad, la justicia, la unidad, la prosperidad y la vida que representa el uno o el del continuismo de la corrupción, la impunidad, la polarización, la ineptitud y la muerte que identifica al otro. Dos opciones están en juego en esta contienda electoral y una de ellas nos demostrará, cuál será su deseo para Colombia en los próximos años: preferir a Dios y obrar bien o elegir al demonio y seguir haciendo el mal.

Una de esas opciones es Abelardo de la Espriella, es abogado egresado de la U. Sergio Arboleda, con formación en Derecho Penal y es reconocido públicamente, como uno de los mejores litigantes del país, con participación en procesos penales de alto impacto y visibilidad a nivel nacional. Fundó su propia firma de servicios jurídicos DE LA ESPRIELLA LAWYERS ENTERPRISE, dedicada al ejercicio del derecho en distintas áreas, especialmente Penal y Consultoría Legal. En el ámbito empresarial, ha desarrollado varios emprendimientos: Es creador y socio del Ron Defensor, una marca de ron Premium comercializada en Colombia y en el exterior, con reconocimientos internacionales. Es impulsor de una de las mejores marcas de vino de alta calidad, elaborado en Italia y comercializado como producto Premium. Desarrolló, además, una plataforma comercial propia, donde se venden productos asociados a su marca personal como libros, ropas y artículos de colección. Ha participado como socio en proyectos empresariales del sector gastronómico y de entretenimiento, con restaurantes de renombre en Miami. Ha escrito varios libros publicados y comercializados en Colombia, algunos de ellos considerados Best Seller a nivel nacional. En el área social, ha impulsado la iniciativa “Cosecha Solidaria”, un programa privado mediante el cual, ha comprado toneladas de alimentos, directamente a campesinos colombianos y entregado a miles de familias vulnerables. Durante la pandemia, entregó toneladas de alimentos a miles de colombianos afectados por el COVID-19.

Sus empresas y emprendimientos han generado cientos de miles de empleos en Colombia y en el extranjero. En el plano político, es fundador, líder y candidato presidencial del Movimiento Defensores de la Patria, con el cual obtuvo en elecciones de primera vuelta, cerca de 10.361.499 Votos, cifra que lo convierte en el primer outsider de la política colombiana. Es colombiano de nacimiento, tiene nacionalidad italiana por origen de familia y obtuvo la ciudadanía estadounidense, tras varios años de residencia en ese país. Habla español, inglés e italiano.

Y la otra opción es Iván Cepeda Castro, candidato de la extrema izquierda radical, comunista y perteneciente al Pacto Histórico. Su formación académica sólo se limita a unos estudios de Filosofía, realizados en la Bulgaria comunista de en 1981. Desde 1990, ha sido militante del Movimiento Político AD- M-19, pasando por el partido Polo Democrático, hasta llegar al Pacto Histórico actualmente. Nunca, pero nunca, ha trabajado en el sector productivo ni empresarial.

Nunca ha fundado empresa, Nunca ha generado empleo privado, Nunca ha desarrollado actividades económicas propias en comercio, industria, servicios, emprendimiento o empresas. Vivió toda su niñez en Checoslovaquia y en La Habana Cuba y desde los 13 años ha estado vinculado a la juventud comunistas en Colombia. No se le conoce experiencia laboral alguna, fuera del activismo político de izquierda. Su vida política ha girado, exclusivamente, alrededor del activismo, el odio y la persecución política al expresidente Álvaro Uribe Vélez, sin que se le reconozcan proyectos estructurales o de impacto real, para el desarrollo del país. Toda, absolutamente toda su vida, ha vivido de la “teta” del Estado y del dinero de nuestros impuestos.

Junto a su grotesca fórmula vicepresidencial Aída Quilcue, le da miedo los debates y se ha declarado impedido, debido a su capacidad nula de responder preguntas y cuestionamientos.

Es defensor y simpatizante acérrimo de las guerrillas narcoterroristas de las FARC, La Nueva Marquetalia, el ELN y las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Públicamente, ha sido amigo personal y fiel seguidor de alias “Iván Márquez”, alias “Jesús Santrich”, alias “Raúl Reyes”, alias “Alfonso Cano”, Antonio García, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, Pastor Alape, Sandra Ramírez y por supuesto, de Gustavo Petro. Entonces apreciado colombiano (a), no se necesita un doctorado, ni una maestría, ni mucho menos tener una mente brillante, basta sólo con que una neurona funcione, para entender la diferencia entre uno y el otro; uno que estudió, trabajó, emprendió, generó empresa y ayudó y, otro que ha sido un resentido y ha vivido toda su vida como parásito de la política nacional.

Sin más palabras, la pregunta es simple:

¿En manos de quién dejaría usted el destino de Colombia?